Ética y riesgos
La IA en el trabajo social - beneficios, riesgos y el reto ético que ninguna profesión puede ignorar
4 de agosto de 2026 · 6 min de lectura
Un artículo del Centro de Estudios Avanzados en Bienestar Infantil (CASCW) de la Universidad de Minnesota lo dice sin rodeos: la inteligencia artificial ya es parte de la práctica del trabajo social. La pregunta ya no es *si* usarla, sino *cómo* usarla bien. Quienes esperen a que haya reglas claras escritas, se estarán quedando atrás.
Introducción: la IA llegó a la profesión (y no piensa irse)
Mientras muchos equipos de trabajo social todavía debaten si conviene o no usar inteligencia artificial, la evidencia académica ya tomó la delantera. Marina Badillo-Diaz, LCSW, profesora adjunta de la Escuela de Trabajo Social Silberman del Hunter College y consultora en educación K-12, publicó en la edición CW360° (primavera 2025) del Center for Advanced Studies in Child Welfare (CASCW) de la Universidad de Minnesota un análisis que debería estar en la mesa de todo equipo profesional: "The Impact of AI Technology on the Social Work Profession: Benefits, Risks, and Ethical Considerations".
El artículo es claro desde el inicio: la IA ya está presente en la práctica del trabajo social (Reamer, 2023), y su integración seguirá creciendo. No se trata de una moda tecnológica: se trata de una transformación que atraviesa los niveles micro, mezzo y macro de la intervención: atención directa, manejo de casos, supervisión, evaluación comunitaria, organización comunitaria, redacción de proyectos, investigación y políticas públicas.
Beneficios: la IA devuelve tiempo a la intervención
Uno de los hallazgos más potentes del artículo es que la IA generativa permite a los profesionales recuperar horas dedicadas a tareas administrativas para invertirlas en la práctica directa (Tomita et al., 2024). Los ejemplos concretos que cita el artículo:
- Notas de cliente y registros: herramientas como ChatGPT pueden generar notas de cliente, materiales de psicoeducación y objetivos de plan de tratamiento (Goldkind et al., 2023).
- Chatbots de salud conductual: Woebot estimula conversaciones terapéuticas, y Wysa utiliza técnicas cognitivo-conductuales basadas en evidencia para acompañar a las personas (Reamer, 2023).
- Analítica predictiva: el análisis de datos y la previsión (data forecasting) pueden mejorar la toma de decisiones y la prestación de servicios (Goldkind, 2021).
- Uso transversal: desde la supervisión clínica hasta la investigación y la formulación de políticas, la IA amplía la capacidad de análisis y producción profesional.
En el contexto latinoamericano, donde la sobrecarga de casos, la falta de personal y la burocracia son realidades cotidianas, este "tiempo recuperado" puede marcar la diferencia entre una intervención apurada y una intervención de calidad.
La brecha: mientras unos avanzan, otros esperan
El artículo también deja clara la brecha que se está abriendo en la profesión:
- Los estándares éticos de NASW (la asociación profesional de trabajadores sociales de EE. UU.) sobre tecnología datan de 2017 (NASW, CSWE, ASWB y CSWA, 2017) — antes de que existieran las herramientas de IA generativa.
- No existen aún guías éticas específicas de NASW para el uso de IA en la práctica.
- Se recomienda que las agencias y profesionales desarrollen sus propios marcos éticos de forma proactiva.
Traducción práctica: las instituciones todavía están definiendo las reglas, pero los profesionales ya están usando la tecnología. Quien se forme hoy en uso responsable y crítico de IA —antes de que exista la regulación— tendrá una ventaja clara sobre quienes esperen a que "se resuelva" desde arriba.
Claude como aliado concreto del trabajo social
Claude es una herramienta de IA generativa diseñada con énfasis en seguridad, precisión y comprensión de contexto — cualidades que la vuelven particularmente útil para la profesión:
- Redacción y mejora de informes y notas de caso: genera borradores estructurados y claros que el profesional revisa y valida.
- Materiales de psicoeducación: crea guías, folletos y recursos explicativos adaptados al lenguaje de cada comunidad.
- Planificación de intervenciones: apoya la elaboración de objetivos de tratamiento y planes de acción, siempre sujetos al juicio profesional.
- Traducción y lenguaje accesible: transforma tecnicismos en mensajes comprensibles para personas usuarias y familias.
- Apoyo a la supervisión y la formación: el artículo propone explorar la IA como herramienta de enseñanza en la supervisión clínica — Claude puede actuar como tutor y caja de resonancia para casos complejos.
En síntesis: la IA no reemplaza el conocimiento del trabajo social (Meilvang, 2023). Se usa como herramienta junto al profesional — y ese profesional capacitado es justamente quien logra mejores resultados.
La otra cara: riesgos que todo profesional debe conocer
Un análisis responsable no ignora los riesgos que el propio artículo enumera:
- Sesgos algorítmicos: la IA se entrena con grandes conjuntos de datos humanos que pueden no ser representativos de los clientes y amplificar sesgos de género, etnia, orientación sexual y otras identidades subrepresentadas (Patton et al., 2023; Reamer, 2023).
- Alucinaciones: las herramientas de IA pueden cometer errores y generar información ficticia (Alkaissi & McFarlane, 2023). Por eso el criterio profesional es irremplazable: todo contenido generado debe ser revisado, verificado y editado.
- Privacidad y confidencialidad: el artículo es enfático: no se debe ingresar información identificable o confidencial en chatbots de IA generativa. Las herramientas deben contar con cifrado y seguridad de datos (Reamer, 2023).
- Consentimiento informado: las personas usuarias deben estar plenamente informadas sobre cómo se usa la IA en su atención y tener derecho a optar por no participar de los servicios mediados por IA (Reamer, 2023).
La recomendación de fondo: desarrollar competencias profesionales (asistir a formaciones, conocer las herramientas) y que las agencias construyan guías integrales de IA para su personal (Pascoe, 2023).
Conclusión: el futuro se construye hoy
El artículo cierra con una idea poderosa: la formación en alfabetización en IA debe integrarse a la educación en trabajo social (Hodgson et al., 2022), y la colaboración interdisciplinaria entre trabajadores sociales y tecnólogos es esencial para construir herramientas éticas (Patton et al., 2023).
Pero el recordatorio más importante es este: la IA no debe reemplazar la dimensión humana del trabajo social — la interacción interpersonal, la comunicación genuina y la empatía (O'Leary & Tsui, 2023).
La IA es un medio, no un fin. Pero quien no aprende a usarla bien, se está quedando atrás: atrás en eficiencia, atrás en calidad de registros, y atrás en la capacidad de dedicar tiempo real a las personas. En un contexto de sobrecarga y recursos limitados —tan propio de América Latina— esa ventaja no es un lujo: es una necesidad.
Fuentes y referencias
Badillo-Diaz, M. (2025). The Impact of AI Technology on the Social Work Profession: Benefits, Risks, and Ethical Considerations. CW360°, Center for Advanced Studies in Child Welfare (CASCW), University of Minnesota. Disponible en: https://cascw.umn.edu/cw360deg-spring-2025/impact-ai-technology-social-work-profession-benefits-risks-and-ethical
Reamer, F. (2023). Integración de la IA en la práctica del trabajo social (citado en el artículo).
Goldkind, L. (2021); Goldkind et al. (2023). Uso de analítica predictiva y herramientas generativas en trabajo social (citados en el artículo).
Tomita et al. (2024). Reducción de tareas administrativas mediante IA generativa (citados en el artículo).
Patton et al. (2023); Alkaissi & McFarlane (2023); Meilvang (2023); Pascoe (2023); Hodgson et al. (2022); O'Leary & Tsui (2023). Evidencia sobre sesgos, alucinaciones, competencia profesional, alfabetización en IA y dimensión humana (citados en el artículo original).
NASW, CSWE, ASWB & CSWA (2017). Standards for Technology in Social Work Practice. Estándares vigentes, anteriores a la IA generativa.
Nota: Este artículo se basa en una publicación académica de la Universidad de Minnesota (CW360°, primavera 2025) y en la literatura citada en ella. La adopción de IA en América Latina puede diferir por contexto normativo, de recursos y de infraestructura. Siempre verifica la normativa local de protección de datos y las guías de tu organización antes de usar cualquier herramienta de IA con información de personas usuarias.